Un derechohabiente acusa que personal de seguridad ofrece comida y bebidas dentro del hospital, pero le impidió ingresar con un refresco comprado en el exterior; pide al director Diego Alberto Choel Molina aclarar si estas prácticas están autorizadas.
Por| Redacción ABM
Tapachula, Chiapas (Balance México 12 Octubre 2026).— Un derechohabiente del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, conocido como Nueva Frontera en el municipio de Tapachula, denunció presuntas irregularidades en el acceso al nosocomio, donde, según su testimonio, elementos de seguridad privada ofrecen alimentos y bebidas a la venta, situación que considera contradictoria con las restricciones que aplican a los pacientes y sus familiares.
Juan Carlos, quien señaló que llevaba más de 20 días asistiendo al hospital, relató que en una ocasión se acercó a la caseta de vigilancia con la intención de conseguir alimentos. En ese lugar, los guardias le mostraron un menú con distintos platillos y le ofrecieron productos como tortas, galletas y refrescos.
El inconforme explicó que decidió salir para comprar una bebida en el exterior; sin embargo, cuando intentó regresar con un refresco en la mano, uno de los vigilantes le negó el acceso con el producto, pese a que, según su versión, en la misma caseta se comercializaban bebidas similares.
Un derechohabiente denunció que guardias del IMSS Nueva Frontera, en Tapachula, venden alimentos y refrescos en la caseta, pero le impidieron ingresar con una bebida comprada fuera del hospital. @IMSSchiapas @Tu_IMSS @IMSS_Bienestar https://t.co/4JvdF7TVCi
— Cristian Alegría 🌟 (@CrisAlegria_) October 12, 2026
“Si tú vendes, ¿por qué yo no puedo ingresar con un refresco?”, cuestionó el derechohabiente, quien pidió que se aclare bajo qué criterios se permite la venta de alimentos por parte del personal de seguridad y se restringe el ingreso de productos adquiridos fuera del hospital.
Juan Carlos también manifestó dudas sobre las condiciones de preparación de los platillos que presuntamente se ofrecen en el lugar, así como sobre los precios de las bebidas, que consideró más elevados que los de establecimientos externos.
Ante esta situación, solicitó que las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) verifiquen lo que ocurre en el acceso del Hospital Nueva Frontera y determinen si el personal de vigilancia tiene autorización para realizar actividades comerciales durante su servicio.
El derechohabiente pidió que el director del hospital, Diego Alberto Choel Molina, aclare si tiene conocimiento de estas prácticas y si existe alguna disposición que permita a los guardias vender alimentos y bebidas en la caseta de entrada.


