Un diagnóstico del DIF documentó el relato del menor sobre una herida en la oreja, una presunta quemadura en la mano y amenazas; familiares denuncian que fue llevado a Tabasco pese al proceso de custodia.
Por| Redacción ABM
Tapilula, Chiapas (Balance México, 26 de septiembre de 2026).- Familiares de un niño de ocho años denunciaron presuntos actos de violencia física y amenazas en su contra, los cuales, aseguran, fueron expuestos por el propio menor durante una entrevista realizada por personal del Sistema DIF.
De acuerdo con la denuncia, el menor se encontraba bajo el cuidado de familiares maternos mientras se desarrolla un juicio de guarda y custodia promovido por su padre, proceso que, según los denunciantes, lleva aproximadamente un año sin que exista una resolución.
Como parte de las actuaciones realizadas en el caso, personal del DIF efectuó una visita domiciliaria y entrevistó al niño. En el documento denominado “Diagnóstico Social” quedó asentado el relato que el menor habría realizado durante la conversación.
Según ese documento, el niño señaló que su abuela, identificada como Concepción “N”, presuntamente le provocó una herida en la oreja izquierda después de que rompió una copa de cristal. También habría manifestado que en ocasiones lo hacían dormir en el piso.
Durante la entrevista, el menor también habría mostrado marcas en su mano derecha y señalado a su tía, Yolanda “C”, como la persona que presuntamente le habría quemado la mano.
El documento refiere además que el niño manifestó querer vivir con su padre y que habría recibido amenazas relacionadas con la posibilidad de irse de ese domicilio.
El personal del DIF que realizó la valoración asentó que el menor se mostró inquieto y con temor cuando llegó su tía. De acuerdo con el diagnóstico, en ese momento dejó de continuar con la entrevista y se retiró a una hamaca.
En las conclusiones del documento se señala que la persona identificada como Yolanda “C” no sería apta para el cuidado integral del menor y se recomienda tomar en cuenta sus condiciones emocionales y psicológicas para salvaguardar su integridad y seguridad.
Los familiares aseguran que este diagnóstico fue presentado ante las autoridades junto con otras pruebas y que además existe una carpeta de investigación por presunta violencia intrafamiliar.
Sin embargo, denuncian que el conflicto se complicó luego de que el menor fuera trasladado de Chiapas al estado de Tabasco, donde, según los familiares, permanece actualmente bajo el cuidado de la misma persona señalada en la denuncia.
Los denunciantes aseguran que acudieron a Seguridad Pública, al DIF y a las fiscalías de Chiapas y Tabasco para solicitar intervención y localizar una solución que permita proteger al niño.
Relataron que en algunas de las dependencias fueron enviados de una instancia a otra. En la Fiscalía de Nacajuca, Tabasco, aseguran que les indicaron que una denuncia por la presunta sustracción del menor tendría que ser presentada por quien cuenta con la guarda y custodia provisional.
Ante esta situación, los familiares cuestionaron quién puede denunciar si, según su versión, la persona que actualmente tiene la custodia provisional es precisamente quien ha sido señalada por el menor dentro de la entrevista realizada por el DIF.

La familia sostiene que también ha presentado escritos ante autoridades de Pichucalco y Tapilula y que la respuesta ha sido continuar aportando elementos a la carpeta de investigación y esperar la determinación del juez que lleva el juicio de guarda y custodia.
“Estamos desesperados por la integridad de mi sobrino. Ya no sabemos qué más hacer”, señalaron los familiares.
La denuncia busca que las autoridades de Chiapas y Tabasco revisen el caso y determinen las medidas necesarias para garantizar la protección del menor, tomando en cuenta tanto el diagnóstico elaborado por el DIF como los señalamientos incorporados a la investigación.


