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Por| Redacción ABM 

Tapachula, Chis. (Balance México 16 Febrero 2026).-En el COBACH 08 el problema no es solo el intento de regreso de un exdirector, sino todo lo que su nombre representa. Marco Castellanos busca reposicionarse como opción para volver a encabezar el plantel, pero su antecedente no es neutro ni olvidable. Está asociado a una etapa de deterioro interno y a una corriente política claramente identificada.

Marco castellanos dejó un COBACH 08 en ruinas y hoy desea volver

Durante su gestión, el plantel entró en un periodo de relajamiento institucional. La autoridad se diluyó y los problemas comenzaron a normalizarse. En ese tiempo se registraron señalamientos reiterados sobre consumo de alcohol entre estudiantes y versiones sobre presencia de drogas al interior del plantel, sin una respuesta firme ni acciones de contención visibles desde la dirección.

El episodio que terminó por marcar esa administración fue la rehabilitación de la entrada principal. La obra, pagada con recursos de padres de familia, lejos de brindar seguridad se convirtió en un riesgo. En pocas semanas comenzó a deteriorarse hasta colapsar, obligando al cierre del acceso y a la habilitación de uno provisional para evitar una tragedia. El hecho dejó al descubierto improvisación, mala ejecución y falta de supervisión.

El abandono fue más amplio. Áreas deportivas sin mantenimiento, campos traseros enmontados y llenos de basura, bajo rendimiento académico y una comunidad escolar que percibía una dirección ausente y sin control real. A ello se sumaron cuestionamientos persistentes sobre el manejo del dinero obtenido por permisos de vendimia, recursos cuya aplicación nunca fue aclarada con transparencia ante padres de familia y docentes.

La gestión de Castellanos estuvo además marcada por su cercanía política con Ismael Brito Mazariegos y por su identificación con el grupo del entonces gobernador Rutilio Escandón. También estuvo ligado a la campaña de Pepe Cruz, relación que él mismo presumía como respaldo político. Hoy intenta cambiar el discurso, pero en su momento esa cercanía fue parte central de su perfil.

Ahora busca volver como si el contexto fuera otro y la memoria no existiera. Pero en el COBACH 08 los antecedentes pesan. No se trata de percepciones ni de ataques personales, sino de resultados visibles y de una etapa que dejó más problemas que avances.

Cuando una gestión deja infraestructura colapsada, espacios abandonados, recursos sin aclarar y una comunidad desconfiada, no basta con proclamarse opción. El historial habla por sí solo.

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