Alan “N”, de 17 años, sufrió múltiples fracturas faciales tras un accidente en la carretera Huehuetán. Especialistas del IMSS en Tapachula realizaron una cirugía de alta complejidad para reconstruir los huesos y tejidos afectados.
Por| Cristian Alegría
Tapachula, Chis. (Balance México 25 Septiembre 2026).-Un adolescente de 17 años logró recuperar funciones como la masticación, el habla y la deglución después de ser sometido a una cirugía maxilofacial de alta complejidad en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 1 “Nueva Frontera”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), luego de sufrir un accidente en motocicleta.
Alan “N” ingresó al hospital el pasado 19 de junio, después de accidentarse cuando circulaba sobre la carretera Huehuetán. El impacto le provocó múltiples fracturas en el rostro y lesiones que requirieron la intervención de diferentes especialidades médicas.
En una primera etapa, el adolescente fue atendido en Urgencias Pediátricas, donde se realizó una valoración integral para determinar la gravedad de las lesiones y establecer el tratamiento que requería.
Sin embargo, mientras se preparaba la intervención maxilofacial, su condición neurológica se complicó debido al crecimiento de un hematoma en la región craneal derecha. Ante esta situación, especialistas en Neurocirugía realizaron un procedimiento de descompresión para estabilizarlo y permitir que continuara con su recuperación.
Una vez controlada esta complicación, el 26 de junio se efectuó la cirugía maxilofacial. El procedimiento estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario que incluyó a especialistas en Cirugía Maxilofacial y Cirugía Pediátrica.
Como parte del tratamiento, se practicaron una traqueostomía y una gastrostomía, mientras que el equipo maxilofacial realizó la reconstrucción de las estructuras afectadas.
Los especialistas llevaron a cabo una reducción abierta y fijación interna de las fracturas mediante placas y tornillos de titanio. También reconstruyeron segmentos de hueso y tejidos blandos que habían resultado dañados por el accidente.
El cirujano maxilofacial Carlos Armando Cruz Correa explicó que el objetivo de este tipo de procedimientos no se limita a reconstruir la apariencia del rostro, sino también a recuperar funciones indispensables para la vida diaria.
“Cada fractura debió alinearse con exactitud milimétrica para devolver la armonía del esqueleto facial”, señaló el especialista.
La intervención permitió proporcionar estabilidad a las estructuras óseas mediante material de osteosíntesis de titanio y reparar los tejidos blandos afectados.
Después de permanecer bajo vigilancia médica y recibir seguimiento por parte de las distintas especialidades, Alan evolucionó favorablemente y concluyó su recuperación hospitalaria. Actualmente, el adolescente continúa con su rehabilitación desde casa, acompañado por su familia.


