Por| Redacción ABM

Tapachula, Chis. (Balance México 15 Mayo 2026).-El director general del rastro municipal de Tapachula, Jorge Ortiz Arévalo, aclaró que las instalaciones no se encuentran clausuradas en su totalidad, luego de publicaciones difundidas en redes sociales donde se aseguraba que el inmueble había sido cerrado por completo por autoridades ambientales.

Explicó que la medida aplicada por la Profepa corresponde únicamente a la planta de tratamiento de aguas residuales, la cual dejó de funcionar tras un incendio registrado hace varios días, cuando vecinos de la zona realizaban quemas de parcelas para actividades de siembra y el fuego se salió de control hasta alcanzar parte de las instalaciones del rastro.

El funcionario detalló que el siniestro dañó motores, cableado, tuberías y varios componentes eléctricos que permiten el funcionamiento de la planta de tratamiento, provocando que el sistema dejara de operar correctamente.

“La planta de tratamiento está clausurada porque quedó incompleta después del incendio; el agua ya no puede trabajarse como debe de ser, pero el área de matanza, sacrificio y congelamiento sigue funcionando normal”, explicó.

Indicó que durante la inspección realizada por autoridades ambientales también les informaron que la planta actual ya resulta obsoleta ante las nuevas normas y exigencias de la Comisión Nacional del Agua, por lo que será necesario modernizar el sistema.

Ortiz Arévalo señaló que en los últimos días sostuvieron reuniones con funcionarios del Ayuntamiento de Tapachula, personal de Servicios Públicos y técnicos especializados para buscar soluciones inmediatas y alternativas definitivas.

Entre las propuestas planteadas se encuentra la adquisición de una nueva planta de tratamiento con tecnología más moderna y menor capacidad operativa, ya que la actual puede almacenar hasta 60 mil litros de agua residual.

Mientras se concreta una solución permanente, el rastro comenzó a reducir el consumo de agua, pasando de utilizar entre 5 mil y 8 mil litros diarios a un promedio de entre 2 mil y 3 mil litros, además de implementar detergentes y químicos que permiten agilizar los procesos de limpieza utilizando menos líquido.

El director explicó que actualmente toda el agua residual permanece almacenada dentro del rastro, ya que la clausura impide descargarla o tratarla mediante la planta dañada. Sin embargo, aseguró que ya localizaron una empresa autorizada para retirar y trasladar el líquido a depósitos permitidos.

“Tenemos almacenados hasta 60 mil litros y ya hablamos con una empresa que cuenta con permisos para hacer el traslado; posiblemente mañana firmemos un contrato por seis meses”, comentó.

También aclaró que la disminución en el número de animales procesados no está relacionada con la clausura de la planta, sino con una baja natural en la actividad comercial.

Finalmente, reiteró que la operación general del rastro continúa activa y que la clausura aplicada por Profepa no implica el cierre total de las instalaciones, sino únicamente la suspensión temporal del sistema de tratamiento de aguas residuales mientras se realizan las adecuaciones necesarias.

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