• Willy Ochoa cuestiona la posible infiltración del crimen organizado en estructuras de seguridad durante la administración de Carlos Morales en Tuxtla Gutiérrez.
  • Señala que deben investigarse posibles redes de complicidad y protección política que permitieron el avance de la delincuencia en la capital chiapaneca.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas (Balance México 19 Octubre/ 2026).- “Si la Operación Enjambre que hoy encabeza Omar García Harfuch hubiera existido en el sexenio pasado, Carlos Morales estaría en Almoloya”, afirmó Willy Ochoa, al cuestionar la actuación del exalcalde de Tuxtla Gutiérrez frente al avance del crimen organizado durante su administración.

Ochoa sostuvo que la crisis de inseguridad que atravesó la capital obliga a revisar a quienes tenían la responsabilidad de proteger a los ciudadanos y evitar que las organizaciones criminales penetraran las instituciones municipales.

“Carlos Morales tiene muchas explicaciones que darle a los tuxtlecos. Durante su gobierno, el crimen organizado avanzó mientras las autoridades tenían la obligación de combatirlo. La pregunta es quién permitió que eso sucediera, quiénes fueron omisos y si existieron funcionarios que protegieron intereses criminales”, cuestionó.

El político chiapaneco señaló que la Operación Enjambre ha puesto sobre la mesa la necesidad de investigar a presidentes municipales, exalcaldes y mandos policiales cuando existan elementos que apunten a posibles vínculos con organizaciones delictivas. Por ello, consideró que las autoridades deben esclarecer lo ocurrido durante la administración de Carlos Morales.

“Lo que ocurrió en Tuxtla no puede quedar enterrado en el pasado. Carlos Morales debe responder políticamente por las decisiones de su gobierno y, si existen elementos de posibles conductas delictivas, corresponde a las fiscalías investigar hasta las últimas consecuencias”, expresó.

“Es increíble que, después de haber demostrado su incapacidad para gobernar y de dejar a Tuxtla sumida en una profunda crisis de inseguridad, hoy Carlos Morales pretenda descaradamente regresar al poder. No ha respondido por lo que ocurrió durante su administración ni ha explicado cómo permitió que la inseguridad alcanzara esos niveles. Los tuxtlecos tienen derecho a negarle cualquier posibilidad de regreso. Durante su gobierno, la ciudad fue tomada por el crimen. Tuxtla no puede aceptar el silencio ni las complicidades como respuesta”, sentenció Willy Ochoa.

“La justicia no debe tener colores partidistas ni fechas de caducidad. Los tuxtlecos merecen saber quiénes fallaron en su responsabilidad y si hubo autoridades que actuaron al servicio de intereses criminales”, concluyó.

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